lunes, junio 20, 2016

Educar por el error o por los aciertos



Colaboración solicitada por  Diario El Deber para su revista dominical Extra - Publicación 19 de junio 2016





1.        Es mejor resaltar los errores o los aciertos cuando hablamos de la educación de los hijos? Saber dónde está el error, no es también importante para corregir y no volver a equivocarnos?





Los aciertos siempre deben ser reconocidos y apoyados por los adultos, pues eso genera niveles importantes de autoestima y hace que los chicos se sientan seguros de sus capacidades. Estimular y facilitar para que los niños puedan expresarse y sentirse exitosos contribuye a la fortaleza personal. Pero es igual de importante prestar atención a los errores ya que se deben considerar como oportunidades de aprendizaje; analizar y reflexionar sobre las causas de los errores ayudará también a corregir el curso de las conductas o de los aprendizajes. El error no debe estigmatizarse, los niños deben aprender a tolerar que no todo les debe salir perfecto, también necesitan poder lidiar con la imperfección. Cosa muy distinta es si se castiga o avergüenza a los niños por sus errores, en ese caso se refuerza negativamente y se crean situaciones que menoscaban la seguridad personal y que desmotivan para seguir aprendiendo, el bloqueo emocional o intelectual pueden ser consecuencia de una educación centrada en la crítica o el castigo por la equivocación.



2.        Remarcar lo positivo de los chicos debe ser la nueva forma de empoderarlos y de hacerlos más seguros de sí mismos?


Será positivo reforzar y estimular los logros y méritos personales pero cuidando de que el deseo de ser exitoso e infalible no se convierta en una fuente de angustia o en una condición imprescindible para ser feliz. Habrá que estar atentos a los talentos de cada uno para ayudar que ellos de desarrollen a modo de juego y de diversión. La demanda de excelencia en cualquier actividad puede generar trastornos neuróticos, hay niños que se neurotizan seriamente ante la sola posibilidad de fracaso, pues temen no cumplir con las expectativas de sus padres o temen la crítica y burla de sus pares, lo cual les genera aún mayor inseguridad y ansiedad que enfrentar sus fallas para solucionarlas.


3.        Cuánto redunda en la vida adulta, el vivir prestando más atención a los errores o cosas malas?


Si la educación se ha centrado en la crítica y la reprobación se pueden generar:
·         Baja autoestima
·         Falta de asertividad
·         Ansiedad por obtener la aprobación de otros de forma constante
·         Conductas dubitativas y dificultad para tomar decisiones
·         Intolerancia a las críticas
·         Evitación se situaciones desafiantes o que implican dificultad
·         Temor para enfrentar situaciones nuevas
·         Inhibición de la creatividad
·         Se puede repetir y ser rígido y crítico con los demás
·         Proyección de las propias inseguridades sobre otras personas, pareja, hijos, colegas, etc.


4.       Realmente es buena idea adoptar este método y en lugar de corregir tareas y exámenes con bolígrafo rojo, marcando los errores, optar por usar el bolígrafo verde y destacar las cosas bien hechas?

Siempre será positivo desterrar las enormes y abundantes marcas rojas que suelen usarse para marcar los errores en los cuadernos y exámenes de niños y jóvenes; pero el uso de señales en verde es insuficiente, no debe ser el único recurso para mejorar las estrategias de enseñanza, además el análisis de los errores es necesario para poder aprender; pero siempre en un ambiente amigable en donde el aprendiz pueda comprender la forma de corregir para ser más efectivo. Desentrañar la lógica del error ayuda en los aprendizajes, en el tiempo los errores se minimizan y van desapareciendo.
 


martes, mayo 31, 2016

Mentirosos Patológicos



Preguntas de la Revista Extra del Diario El Deber - Respuestas publicadas el  Domingo 22 de Mayo
 
Queremos saber por qué la gente miente? Dónde tiene su raíz este problema? Cuáles son los motivos que los lleva a mentir? Cuándo se puede decir que es una patología? Cómo se los puede descubrir? Cómo lidiar con los mentirosos compulsivos? Qué hacer?

Raíz del problema
Inicialmente no es un problema cuando el niño descubre que sus pensamientos no pueden ser leídos por su padres ni por otras personas, el pensamiento interior e íntimo son parte del proceso  del desarrollo de la inteligencia y da lugar al razonamiento y al diálogo interior.
Las primeras mentiras suelen aparecer cuando se las utiliza como una excusa o para evitar algún tipo de castigo y otras veces para conseguir cosas o concesiones. Por ello es fundamental la educación temprana de los niños para que no se acostumbren al engaño como una medida de sobrevivencia.

Motivos para mentir
En el caso de personas adultas las mentiras suelen usarse como medio de encubrimiento de conductas no deseadas y que muchas veces van en contra de la ética y que pueden acarrear problemas si se dan a conocer, ya sea dentro de la familia o del ámbito laboral.
En otras oportunidades el engaño se usa para manipular personas, es muy común en el discurso político.
También se miente para dar una falsa imagen de sí mismo, por inseguridad y baja autoestima.
Luego están las llamadas mentiras piadosas que se usan como una técnica de postergación del dolor o la preocupación pero en general son contraproducentes también. 

Mentira patológica
Primero se da como un mecanismo de defensa ante lo que puede considerarse adverso, pero cuando se descubre que puede acarrear beneficios o que se pueden evadir responsabilidades se comienza a usar de forma habitual y sin culpa; más bien va tomando forma un estilo de pensamiento plagado de autojustificaciones para mentir y para tratar de convencer al otro que las mentiras eran totalmente necesarias. El tejido de la red de mentiras evidencia muchas veces un estilo de vida desordenado y poco racional, en el cual la persona establece relaciones y actividades donde se generan estados confucionales donde se pierde el sentido  de lo que es bueno y lo que está  mal. Se trata de personas que cometen errores constantemente por una falta de juicio y se ven en la necesidad de mentir para encubrir los mismos; tanto en el ámbito personal como laboral.

Como descubrir y lidiar con el mentiroso compulsivo
Aunque el discurso del mitómano puede ser muy lógico y razonable, casi siempre las mentiras se descubren solas, pues el desorden ocasionado por la compulsividad siempre deja huellas, el dicho “la mentira tiene patas cortas” es muy certero.  El mentiroso nunca está a salvo, puede engañar por un tiempo y nunca a todos.
La mentira compulsiva requiere de tratamiento psicológico y psiquiátrico, no remite espontáneamente ya que puede ser un síntoma de otros desordenes psicológicos que deben ser debidamente diagnosticados y tratados. Las promesas de no mentir y de hacer cambios aunque la persona realmente lo diga en serio suelen ser infructuosos cuando la mitomanía ya es parte de la expresión de su personalidad.

  La construcción del Legado Emocional y Ético para Familias Inteligentes La condición de finitud del ser humano, ha sido siempre una fuen...